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Fundación S.P.E.S.

   . . . para no perder la Esperanza

 

 

 

 

 

 

 

El Fenómeno de las Sectas

 

y los Nuevos Movimientos Religiosos

 

III

 

 

 

 

Factores  que  Favorecen  la  Difusión  de  los  NMR

 

Lic. José María Baamonde

 

 

 

            En los últimos años hemos sido testigos de un marcado incremento de nuevos movimientos religiosos, no sólo en nuestro país, sino en el mundo entero. A la hora de señalar las razones de dicho incremento, son muchos los factores que se mencionan, variando en ocasiones el acento, de acuerdo al ámbito desde dónde se efectúe el análisis.

 

            En la convicción de que el incremento del presente fenómeno no obedece a una sola razón, a continuación consignaremos algunos factores que favorecen la difusión de los Nuevos Movimientos Religiosos que, por supuesto, se interrelacionan.

 

 

Tendencia al Cierre de Ciclos o Períodos

 

            Existe en el ser humano una tendencia al cierre o completud de ciclos o períodos de años. Es por esta razón que tanto en el año 100, en el año 500, en el 1000 ó 1500, tendían a surgir grupos de carácter gnóstico o esotérico y, por sobre todo apocalípticos, que sostenían que en el año 100 iba a registrarse el fin del mundo, o en el 1000 ó el 1500.

 

            Nuestro reciente fin de siglo, coincidente con el fin del segundo milenio, no fue una excepción. En las últimas décadas surgieron muchísimos grupos de carácter gnóstico y esotérico, al igual que grupos apocalípticos.

 

            La única diferencia distintiva que hemos registrado en la actualidad es que, por sobre la idea de un fin del mundo, ganó preeminencia la idea de transformación, surgiendo a sí un movimiento muy amplio y difuso, con un alto contenido gnóstico y esotérico como veremos en la entrega correspondiente, y que se lo conoce con el nombre de New Age o Nueva Era.

 

 

Los Medios de Comunicación Social

 

            Otro factor no menos importante para la difusión de los NMR, consiste en los Medios de Comunicación Social.  Antes de la existencia de éstos, un grupo no tenía mayor influencia que en la zona geográfica donde desarrollaba sus actividades, y su propagación y crecimiento era proporcional a la velocidad de los medios de transporte de la época.

 

            En la actualidad un NMR por más pequeño que sea, teniendo acceso a los Medios de Comunicación Social, puede llegar al mundo entero en pocos segundos, propagando sus prácticas, creencias y actividades proselitistas, masivamente.

 

            Es por esta razón que algunos NMR, especialmente evangélicos de tipo pentecostal, han montado grandes cadenas radiales y televisivas, e incluso, han comprado partes de satélites a fin de lograr emisiones durante las 24 horas a gran parte de mundo, en forma simultánea.

 

            En la década de los ochenta, hubo un grupo evangélico pentecostal que llegó a instalar grandes antenas en medio de barrios marginales en países de Centroamérica y obsequiar televisores, a fin de que los habitantes de dichos barrios pudieran recibir sus programas exclusivamente.

 

 

Ayuda Extranjera

 

            Lo expuesto en el párrafo anterior nos introduce a uno de los factores que, generalmente, era escuchado con mayor insistencia en la década de los ’60, ’70 y mediados de los ’80, pero que como veremos oportunamente, no es el principal de los factores.

 

            En general cuando se menciona la ayuda extranjera, se tiende a pensar en la ayuda de gobiernos extranjeros, señalándose principalmente, a los Estados Unidos de Norteamérica. Si embargo, si bien muchos de estos movimientos reciben ayuda desde el extranjero, éstas provienen de sus mismas organizaciones.

 

            Eventualmente se han registrado algunas ayudas de origen político y no religioso, pero éstas han sido en general, excepciones.

 

 

Proselitismo Compulsivo

 

            Este factor, frecuentemente dejado de lado, es uno de los más importantes en relación al crecimiento y difusión de los Nuevos Movimientos Religiosos.

 

            A diferencia de las Religiones Clásicas o Tradicionales, que comparten sus contenidos doctrinales, para que en libertad y responsablemente el posible futuro feligrés opte, en los Nuevos Movimientos Religiosos, prácticamente no se deja tiempo al futuro prosélito para meditar sobre su decisión.

 

            En algunos de estos movimientos es tal la presión que se ejerce sobre los feligreses para que capten nuevos prosélitos, que en casos se han producido daños psicofísicos de consideración. Ciertos grupos obligan a sus feligreses a lograr la adhesión de una cierta cantidad de nuevos feligreses por semana, bajo la amenaza de caer en desgracia ante los ojos de Dios, si no cumplen con la pauta establecida. La presión de los líderes, como así también del grupo, en ciertos casos  ha sido categorizada de torturante, por algunos ex miembros de estos movimiento.

 

            Muchas veces las posibilidades de progreso va a depender, pura y exclusivamente, del éxito que logre en sus tareas proselitistas. De ahí que en un derrotero previsible, se caiga en el proselitismo engañoso que, como dijéramos en la entrega anterior, se encuentra entre una de las características principales de las sectas. 

 

            Al respecto es interesante resaltar lo escuchado en muchas entrevistas con ex miembros de estos movimientos, cuando se les preguntaba sobre este proselitismo compulsivo y engañoso. Ellos reconocen los compulsivo y engañoso del proselitismo, pero suelen justificarlo en los siguientes términos: “nosotros sabíamos que engañábamos para lograr nuevos feligreses. Pero nos obligaban severamente a ello. Y nuestro deseo de salvar a los demás era tan grande que, si para salvarlos era necesario engañarlos, pues los engañábamos”. En consecuencia, el fin justifica los medios para estos grupos, diferenciándolos también en este aspecto, de las religiones clásicas o tradicionales.

 

 

Desinformación sobre los NMR

 

            El desconocimiento de aspectos como los señalados recientemente, como así también el desconocimiento general del presente fenómeno, es también un factor importante para la difusión de estos movimientos.

 

            La frecuente utilización de diversas pantallas y la búsqueda de realizar acciones conjuntamente con religiones establecidas, que desconocen el verdadero origen u objetivos de estos movimientos, ha provocado que en numerosas ocasiones se les otorgue espacios con los que fácilmente ganan respetabilidad y desalientan posibles sospechas, facilitando las tareas proselitistas.

 

            Basten como ejemplos la participación de grupos como los Niños de Dios / la Familia en encuentros, congresos, exposiciones y festivales católicos; la promoción de libros pertenecientes a diferentes grupos por parte de catequistas y librerías católicas (v.gr.: Ami el Niño de las Estrellas); el alquiler de dependencias parroquiales para retiros o conferencias dictadas por grupos orientalistas, ovnis, etc.

 

 

Espacios Vacíos dejados por  la Iglesia y la Familia

 

            Cuando se habla del incremento o difusión de los Nuevos Movimientos Religiosos, se lo suele atribuir a los espacios vacíos dejados por diversas instituciones, mencionando especialmente a las instituciones religiosas y en primer lugar a la Iglesia Católica, por ser mayoritaria en nuestro continente.

 

            En países en que ésta es minoría, iguales juicios son efectuados con respecto a las iglesias o creencias mayoritarias de los mismos, pero como dijéramos al inicio de la  presente entrega, tanto nuestro en país como los restantes de América Latina tienen a la Iglesia Católica como mayoritaria. Al respecto existen elementos causales desde le interior mismo de la Iglesia que, como manifestara un comunicado de la Conferencia Episcopal Mexicana, en abril de 1988, no podemos desconocer:

 

 

ü      Una insuficiente instrucción religiosa de gran parte de nuestro pueblo, la cual conduce a la ignorancia en nuestra fe, por lo que una porción del pueblo de Dios queda indefensa ante la acción proselitista de los Nuevos Grupos Religiosos (NGR).

 

ü      El abandono en el que se encuentran algunas comunidades, sobre todo en regiones rurales y suburbanas.

 

ü      Un ecumenismo llevado a la práctica en forma equivocada o ingenua.

 

ü      Una ansia de contacto con la palabra de Dios, que impulsa a muchos a satisfacerla en el fundamentalismo de los NGR.

 

ü      La insuficiencia de agentes de pastoral. Un laicado que no ha sido suficientemente incorporado a la tarea evangelizadora. Deficiencias de los agentes de pastoral en su testimonio cristiano y en su trato con la gente.

 

ü      La acción pastoral de la Iglesia en la atención personal de sus miembros, que aparece inadecuada, debido especialmente a la desproporción entre el número de agentes de pastoral y el crecimiento de la población; debido también a algunos métodos pastorales que no logran una relación personal desmasificante.

 

ü      La necesidad que tiene el pueblo de una auténtica experiencia de Dios y de una liturgia rica y participativa que, a veces, no se encuentra en el culto, tal como lo celebramos.

 

 

            También son orientadoras las conclusiones del encuentro realizado en 1992 en la ciudad de Quito, Ecuador, sobre “Nuevos Movimientos Religiosos”, organizado por la Federación internacional de Universidades Católicas (FIUC) y el Consejo Episcopal Latinoamericano (CELAM), y que entre las diversas limitaciones que enfrenta la Iglesia, se mencionan las siguientes:

 

 

ü      Dificultades de adaptación de ciertas estructuras eclesiásticas a los cambios sociales y culturales.

 

ü      La escasez de clero, la falta de promoción del laicado y de participación de la mujer en la acción pastoral.

 

ü      El carácter del catolicismo latinoamericano como religión de masas no siempre asumida como experiencia personal, lo que frecuentemente va unido a una evangelización deficiente.

 

ü      El carácter particularista de muchas instituciones eclesiásticas que impide la suma de esfuerzos y una vivencia mayor de la comunión eclesial.

 

ü      La falta de conocimiento de la presente problemática por parte de amplios sectores de la Iglesia Católica.

 

ü      Ciertas opciones litúrgicas y pastorales del clero con desconocimiento y hasta desdén de la religiosidad popular.

 

 

            Frente a esto debemos aceptar que en parte los NMR avanzan por los espacios vacíos dejados por la Iglesia Católica, pero también es necesario resaltar que este vacío no corresponde sólo a la Iglesia Católica, sino en general, a todas las religiones clásicas o tradicionales y demás instituciones de la sociedad.

 

            Muchas veces se dificulta dentro de las religiones clásicas, el contacto íntimo y personal de la feligresía, elemento éste que los NMR saben explotar muy bien. Muchas son también las religiones que, con el pretexto de hacer más accesible la liturgia a los feligreses, se han ido al otro extremo, simplificando de tal manera las cosas, que el hombre común siente haber perdido ese enfrentarse al misterio que toda alma humana anhela.

 

            De todas maneras, a la hora de hablar de espacios vacíos, tendríamos que tener en cuenta un espacio mucho mayor y más importante en relación a los NMR, y estos son los espacios vacíos dejados por la familia que hoy, como sabemos, se encuentra en plena crisis.

 

            La familia es la célula básica de toda sociedad. Es el lugar donde se aprenden los primeros pasos y las primeras palabras, que nos permitirán compartir nuestra existencia más íntima; es donde se curan las primeras heridas; donde se aprenden las primeras oraciones y virtudes, como la templanza y la paciencia; donde se practica el sacrificio y se aprende a resignar algunos bienes, en pos de uno mayor; donde los logros se alcanzan por el esfuerzo cotidiano y no, por acciones mágicas.

 

            Pero, si como podemos observar, tenemos familias donde lamentablemente no existe un diálogo profundo, íntimo y enriquecedor entre sus integrantes; si tenemos familias donde no se logra una contención afectiva y efectiva de sus miembros; si tenemos familias donde los padres no forman en el más amplio e integral sentido, incluyendo el religioso, a sus hijos; en fin ..., si no somos como padres, un ejemplo y un signo de contradicción en una sociedad esquizofrenizante donde todos los valores se encuentran trastocados, no es que estemos dejando espacios vacíos y estos movimientos nos invadan, como alguien alguna vez titulara un libro, sino que estamos tomando de la mano a nuestros hijos, y se los entregamos de la mano a las sectas.

 

 

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