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Primera Parte Conocer la Fe de la Iglesia:

1.- Conocer la Fe de la Iglesia. La Fe de la Iglesia no nos la hemos inventado, esta extraída del Mismo Cristo y de su Palabra. Nosotros lo llamamos el CREDO. Nuestro Credo es Trinitario se basa en las Sagradas Escrituras y presentado por el mismo Jesucristo que nos mostró el rostro exacto verdadero y real de nuestro Dios. Por eso debemos conocer nuestro Símbolo de la Fe:

 

Primera Parte del Credo: Dios Padre Creador

 

1. Creo en Dios Padre Todopoderoso: Padre cuya misión es ser Creador de todo. Principados, potestades, poderes visibles e invisibles.

Mt 5,16. Brille así vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas obras y glorifiquen a vuestro PADRE que está en los cielos

2. Creador del Cielo y de la Tierra

Gn 14,19. y le bendijo diciendo: «¡Bendito sea Abram del Dios Altísimo, CREADOR de cielos y tierra

 

Segunda Parte del Credo: Jesucristo Redentor

3. Creo en Jesucristo su único Hijo nuestro Señor. Cuya misión es Recreador o RedentorMt 6,9. «Vosotros, pues, orad así: PADRE nuestro que estás en los cielos, santificado sea tu Nombre..

4. Que fue concebido por Obra y gracia del Espíritu Santo. Mt 1,18. La generación de Jesucristo fue de esta manera: Su madre, María, estaba desposada con José y, antes de empezar a estar juntos ellos, se encontró encinta por obra del ESPíRITU SANTO.

5. que nació de Santa María la Virgen, Mt 1,20. Así lo tenía planeado, cuando el Angel del Señor se le apareció en sueños y le dijo: «José, hijo de David, no temas tomar contigo a María tu mujer porque lo engendrado en ella es del ESPíRITU SANTO

6. padeció, dice la Escritura bajo el poder de Poncio Pilato, Hch 4,27. «Porque verdaderamente en esta ciudad se han aliado Herodes y PONCIO PILATO con las naciones y los pueblos de Israel contra tu santo siervo Jesús, a quien has ungido,

7. fué crucificado muerto y sepultado Ler todo el Capítulo 19 de San Juan Jn 19,20. Esta inscripción la leyeron muchos judíos, porque el lugar donde había sido CRUCIFICADO Jesús estaba cerca de la ciudad; y estaba escrita en hebreo, latín y griego.  

 8. Descendió a los Infiernos. Hb 2,14 Por tanto, así como los hijos participan de la sangre y de la carne, así también participó él de las mismas, para aniquilar mediante la muerte al señor de la muerte, es decir, al Diablo, Mt 27, 52-53 Se abrieron los sepulcros, y muchos cuerpos de santos difuntos resucitaron. Y, saliendo de los sepulcros después de la resurrección de él, entraron en la Ciudad Santa y se aparecieron a muchos.

9. Al tercer día resucitó de entre los muertos, y por haber sido el hijo amadísimo del Padre, (Hizo la voluntad del Padre), se le dió todo poder, por eso ascendió Leer todo el capítulo 24 de San Lucas Lc 24,7. 'Es necesario que el Hijo del hombre sea entregado en manos de los pecadores y sea crucificado, y al TERCER día resucite. '»

10. subió a los Cielos para estar sentado a la derecha del Padre donde su reino no tendrá fin.Lc 24,51. Y sucedió que, mientras los bendecía, se separó de ellos y FUE LLEVADO al cielo. Hch 1,2. hasta el día en que, después de haber dado instrucciones por medio del Espíritu Santo a los apóstoles que había elegido, FUE LLEVADO al cielo

11 Desde ahí ha de venir a juzgar a los vivos y a los muertosMt 19,28. Jesús les dijo: «Yo os aseguro que vosotros que me habéis seguido, en la regeneración, cuando el Hijo del hombre se siente en su trono de gloria, os sentaréis también vosotros en doce tronos, para JUZGAR a las doce tribus de Israel.  Lc 22,30. para que comáis y bebáis a mi mesa en mi Reino y os sentéis sobre tronos para JUZGAR a las doce tribus de Israel.

 

Tercera Parte del Credo: Espíritu Santo Santificador

 

12 Creo en el Espíritu Santo:  el Paráclito que procede del amor del Padre y del Hijo, y que fue dado a la Iglesia de Cristo, a los que lo conocieron y a los que buscan a Dios en la Verdad. Mt 28,19. Id, pues, y haced discípulos a todas las gentes bautizándolas en el nombre del Padre y del Hijo y del ESPíRITU SANTO

El Espíritu de Pentecostés que actúa

13 en la Santa Madre Iglesia Católica, pues fue la promesa de Cristo, no los dejaré huérfanos, les enviaré un defensor, que les recordará todo lo que les he enseñado, no dirá otras cosas distintas de las que yo les he enseñado, no actuará por propia cuenta, pues su misión es de santificarlos.  el Espíritu Santo crea crea Mt 16,18-19. Y yo a mi vez te digo que tú eres Pedro, y sobre esta piedra edifico mi IGLESIA, y las puertas del Hades no prevalecerán contra ella.A ti te daré las llaves del Reino de los Cielos; y lo que ates en la tierra quedará atado en los cielos, y lo que desates en la tierra quedará desatado en los cielos.»
 

14. la Comunión de los Santos, Vea todo el Cap 17 de San Juan Pues Cristo quiso que viviéramos intensamente la Comunión. La Palabra de Dios, Jesucristo es su Palabra cuando nos lleva a la Comunión de los Santos. Y santo es el consagrado a Dios desde el Bautismo. Aquí somos Consagrados, templos de la Santísima Trinidad para ser un pueblo de sacerdotes, profetas y reyes. Dónde no hay comunión en la Fe, en la fraternidad, en la unidad, donde hay separación, divisionismo, entonces aún no se ha logrado en plenitud la voluntad de Cristo que es la voluntad del Padre y del Espíritu Santo: "Que sean uno como tu y yo somos uno" Para que se llegue a la Plenitud del cumplimiento de la voluntad de Cristo hay que aceptar: Lv 11,44. Porque yo soy Yahveh, vuestro Dios; santificaos y sed santos, pues yo soy SANTO. Mt 5,48. Vosotros, pues, sed SANTOS como es santo vuestro Padre celestial  Rm 1,7. a todos los amados de Dios que estáis en Roma, SANTOS por vocación, a vosotros gracia y paz, de parte de Dios nuestro Padre y del Señor Jesucristo. Cfr. Juan 17. No ruego sólo por éstos, sino también por aquellos que, por medio de su palabra, creerán en mí,  para que todos sean uno. Como tú, Padre, en mí y yo en ti, que ellos también sean uno en nosotros, para que el mundo crea que tú me has enviado. Yo les he dado la gloria que tú me diste, para que sean uno como nosotros somos uno:  yo en ellos y tú en mí, para que sean perfectamente uno, y el mundo conozca que tú me has enviado y que los has amado a ellos como me has amado a mí. La comunión de los carismas : En la comunión de la Iglesia, el Espíritu Santo "reparte gracias especiales entre los fieles" para la edificación de la Iglesia (LG 12). Pues bien, "a cada cual se le otorga la manifestación del Espíritu para provecho común" (1 Co 12, 7).  “Todo lo tenían en común”  (Hch 4, 32): "Todo lo que posee el verdadero cristiano debe considerarlo como un bien en común con los demás y debe estar dispuesto y ser diligente para socorrer al necesitado y la miseria del prójimo" (Catech. R. 1, 10, 27). El cristiano es un administrador de los bienes del Señor (cf. Lc 16, 1, 3). La comunión de la caridad : En la "comunión de los santos" "ninguno de nosotros vive para sí mismo; como tampoco muere nadie para sí mismo" (Rm 14, 7). "Si sufre un miembro, todos los demás sufren con él. Si un miembro es honrado, todos los demás toman parte en su gozo. Ahora bien, vosotros sois el cuerpo de Cristo, y sus miembros cada uno por su parte" (1 Co 12, 26-27). "La caridad no busca su interés" (1 Co 13, 5; cf. 10, 24). El menor de  nuestros actos hecho con caridad repercute en beneficio de todos, en esta solidaridad entre todos los hombres, vivos o muertos, que se funda en la comunión de los santos. Todo pecado daña a esta comunión.

15. El Perdón de los Pecados: Mt 26,28. porque ésta es mi sangre de la Alianza, que es derramada por muchos para PERDóN de los pecados. Mt 9 2-8 En esto le trajeron un paralítico postrado en una camilla. Viendo Jesús la fe de ellos, dijo al paralítico: «¡ Animo!, hijo, tus pecados te son perdonados.» Pero he aquí que algunos escribas dijeron para sí: «Este está blasfemando.» Jesús, conociendo sus pensamientos, dijo: «¿Por qué pensáis mal en vuestros corazones? ¿Qué es más fácil, decir: 'Tus pecados te son perdonados', o decir: 'Levántate y anda'? Pues para que sepáis que el Hijo del hombre tiene en la tierra poder de perdonar pecados - dice entonces al paralítico -: 'Levántate, toma tu camilla y vete a tu casa'.» El se levantó y se fue a su casa. Y al ver esto, la gente temió y glorificó a Dios, que había dado tal poder a los hombres. Lc 7,47. Por eso te digo que quedan PERDONADOS sus muchos pecados, porque ha mostrado mucho amor. A quien poco se le perdona, poco amor muestra.»Jn 20,23. A quienes perdonéis los pecados, les quedan PERDONADOS; a quienes se los retengáis, les quedan retenidos.»
 

16. La Resurrección de la Carne, El término "carne" designa al hombre en su condición de debilidad y de mortalidad (cf. Gn 6, 3; Sal 56, 5; Is 40, 6). La "resurrección de la carne" significa que, después de la muerte, no habrá solamente vida del alma inmortal, sino que también nuestros "cuerpos mortales" (Rm 8, 11) volverán a tener vida. / ¿Cómo andan diciendo algunos entre vosotros que no hay resurrección de muertos? Si no hay resurrección de muertos, tampoco Cristo resucitó. Y si no resucitó Cristo, vana es nuestra predicación, vana también vuestra fe... ¡Pero no! Cristo resucitó de entre los muertos como primicias de los que durmieron (1 Co 15, 12-14. 20).  /  El Rey del mundo a nosotros que morimos por sus leyes, nos resucitará a una vida eterna (2 M 7, 9). Es preferible morir a manos de los hombres con la esperanza que Dios otorga de ser resucitados de nuevo por él (2 M 7, 14; cf. 7, 29; Dn 12, 1-13).

 

17. y la Vida eterna, "PADRE, esta es la vida eterna: que te conozcan a ti, el único Dios verdadero y a tu enviado Jesucristo" (Jn 17,3). Creer en Cristo Jesús y en aquél que lo envió para salvarnos es necesario para obtener esa salvación (cf. Mc 16,16; Jn 3,36; 6,40 e.a.). "Puesto que `sin la fe... es imposible agradar a Dios' (Hb 11,6) y llegar a participar en la condición de sus hijos, nadie es justificado sin ella y nadie, a no ser que `haya perseverado en ella hasta el fin' (Mt 10,22; 24,13), obtendrá la vida eterna". La fe, comienzo de la vida eterna La fe nos hace gustar de antemano el gozo y la luz de la visión beatífica, fin de nuestro caminar aquí abajo. Entonces veremos a Dios "cara a cara" (1 Cor 13,12), "tal cual es" (1 Jn 3,2). La fe es pues ya el comienzo de la vida eterna:"Porque tanto amó Dio s al mundo que dio a su Hijo único, para que todo el que crea en él no perezca, sino que tenga vida eterna" (Jn 3, 16).  /  "Quien no ama permanece en la muerte. Todo el que aborrece a su hermano es un asesino; y sabéis que ningún asesino tiene vida eterna permanente en él" (1 Jn 3, 15). Nuestro Señor nos advierte que estaremos separados de El si no omitimos socorrer las necesidades graves de los pobres y de los pequeños que son sus hermanos (cf. Mt 25, 31-46). Morir en pecado mortal sin estar arrepentido ni acoger el amor misericordioso de Dios, significa permanecer separados de El para siempre por nuestra propia y libre elección. Este estado de autoexclusión definitiva de la comunión con Dios y con los bienaventurados es lo que se designa con la palabra "infierno".

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