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Segunda Parte Vivir la Fe de la Iglesia: La Moral Cristiana:

 Vivir la Fe de la Iglesia. Ya conoces la fe de la Iglesia, excelente, ahora hace falta vivirla. No todo el que me diga Señor, Señor se salvará, sino quien cumple mi voluntad. La fe sin Obras está muerta. ¿qué debo hacer para ganar la vida eterna? Cumple los Mandamientos y el programa de vida de las Bienaventuranzas del Sermón de la Montaña y la Obras de Misericordia.

Para vivir la fe de la Iglesia hay que cumplir los mandamientos y desarrollar el programa de vida de las Bienaventuranzas.

Estos diez mandamientos se encierran en dos:

  1. Amar a Dios sobre todas las cosas (los tres primeros mandamientos) y al

  2. prójimo como a uno mismo (Los siete restantes).  ‘Un mandamiento nuevo les doy: que se amen unos a otros como yo les he amado. En esto conocerán todos que son mis discípulos”. (Juan 13, 34)

 

Los tres Primeros se refieren al amor de Dios

Es el punto de partida obvio del creyente. Amar a Dios con todo el corazón con toda el alma, con todo el entendimiento. Pero esta vida divina de Dios que es Amor, quiere compartirla. Por eso el Eterno envió a su Hijo Jesucristo para que nos compartiera la vida Divina. A su vez Jesucristo envió a la Iglesia con la misión de que conozcan a Dios - Amor.

  1. El primero, amarás a Dios sobre todas las cosas. Es muy fácil, todos los credos religiosos se dirigen a Dios. Pero no alcanzan la Plenitud de la Vida eterna.
  2. El segundo, no tomarás el nombre de Dios en vano. No hace falta poner de testigo a Dios en vanidades.
  3. El tercero, santificarás las fiestas. Igualmente llamados a santificar el nombre de Dios. Todas nuestras celebraciones son para santificar el Nombre de Dios en nuestras personas.

 

Los siete restantes necesarios para la Vida Eterna

Estos restantes siete mandamientos completan la ganancia en la Vida eterna: No todo el que me diga Señor, Señor se salvará. ¿Quieres ganar la vida eterna? cumple los mandamientos. "En esto se le acercó uno y le dijo: «Maestro, ¿qué he de hacer de bueno para conseguir vida eterna?» El le dijo: «¿Por qué me preguntas acerca de lo bueno? Uno solo es el Bueno. Mas si quieres entrar en la vida, guarda los mandamientos.» «¿Cuáles?» - le dice él. Y Jesús dijo: «No matarás, no cometerás adulterio, no robarás, no levantarás falso testimonio, honra a tu padre y a tu madre, y amarás a tu prójimo como a ti mismo.» Mt 19, 16-19
 

  1. El cuarto, honrarás a tu padre y a tu madre. (cuantos faltamos a la mamá y al papá, en su vejez los abochornamos. Cuántos faltamos a la autoridad los insultamos. Pero también cuanto desdecimos de nuestra paternidad y autoridad cuando somos abusivos con nuestros hijos, con nuestros jóvenes, con la gente sencilla de nuestro pueblo, ahí faltamos al 4to mandamiento) La crisis de autoridad viene precisamente por que estamos faltando a estos valores del Reino que son los Mandamientos.
  2. El quinto, no matarás. Cuantos abortos, asesinatos, suicidios, eutanasias en los países desarrollados. La cultura de muerte. Antiguamente el concebido se sentía feliz que iba a nacer y tenía un destino de vida. Hoy en España 9 de cada niño concebido, saben que no necerán porque sus progenitores lo asesinarán y nunca verá la luz del mundo.
  3. El sexto, no cometerás actos impuros. Repartición de condones, de métodos anticonceptivos,  sin una educación Moral, ética y espiritual, conducen al hombre a su extinción y al total vacío existencial, pues queda encalabozado, esclavizado, encadenado, en sus propias pasiones, pues se ha decidido a adorar al ídolo de la Pasión y del Placer.
  4. El séptimo, no robarás. pues se ha decidido a adorar al ídolo del Tener el Dinero o el Bienestar meramente material. Roba el niño los vueltitos de su mamá cuando lo manda a comprar, roba el que comete fraudes, roba el que vende un Kilo de un producto y entrega 950 gramos, roban los congresistas cuando ocupan puestos sin trabajar por su pueblo. Roba el Padre de Familia cuando no cumplen sus deberes de alimentar a sus hijos prefiriéndose malgastar el dinero en borracheras, o aventuras extra hogareñas. Roba el joven que malgasta el tiempo cuando desaprovecha el tiempo de estudios que sus Padres con mucho sacrificio le ofrecen.
  5. EL octavo, no dirás falso testimonio ni mentiras. La destrucción de la fama del prójimo es el problema de cada día. Difama el vecino, difama el amigo, difama los medios de comunicación Social, difaman los opositores políticos a sus contrincantes, todo el mundo se cree bueno y para conseguir sus simpatizantes o adeptos, despotrica a los que no piensan como ellos. La maledicencia, la calumnia, la infamia, la difamación no son signo de la presencia de Dios, más bien reclaman su presencia.  
  6. El noveno, no consentirás pensamientos ni deseos impuros. Pues si quieres santificar el nombre de Dios, no hay otra vía de vivir el Espíritu Santo que se te dio en el Bautismo, en la Comunión, en la Confirmación, en el caso de los solteros, en la Efusión del Espíritu Santo en el caso del Carismático, en el Orden Sacerdotal en el caso de los Sacerdotes, en el Matrimonio en el Caso de los Casados, en la Unción de los Enfermos en el caso del enfermos. El Espíritu Santo está en todo, no lo resintamos, por eso no se puede concebir ni consentir pensamientos ni deseos impuros.
  7. El décimo, no codiciarás los bienes ajenos. La envidia es codicia pues se apetece y desea los bienes de otros: Mujer, Marido, posesiones, riquezas, casas autos, en el antiguo dirían mulas, camellos, mujer, ganado. Por la codicia, la avaricia, la envidia, los pecados son capitales, conducen a crímenes, destruyen el corazón y la santidad.

Cumple estos mandamientos y tendrás la Vida eterna.

 

Las Bienaventuranzas del Sermón de la Montaña: Programa de vida

 «BIENAVENTURADOS los pobres de espíritu, porque de ellos es el Reino de los Cielos.  

BIENAVENTURADOS los mansos, porque ellos poseerán en herencia la tierra.

BIENAVENTURADOS los que lloran, porque ellos serán consolados.

BIENAVENTURADOS los que tienen hambre y sed de la justicia, porque ellos serán saciados.  

BIENAVENTURADOS los misericordiosos, porque ellos alcanzarán misericordia.

BIENAVENTURADOS los limpios de corazón, porque ellos verán a Dios.

BIENAVENTURADOS los que trabajan por la paz, porque ellos serán llamados hijos de Dios. 

BIENAVENTURADOS los perseguidos por causa de la justicia, porque de ellos es el Reino de los Cielos.

BIENAVENTURADOS seréis cuando os injurien, y os persigan y digan con mentira toda clase de mal contra vosotros por mi causa. Mt 5, 3-11. Lc 6, 20-22

BIENAVENTURADOS aquellos cuyas maldades fueron perdonadas, y cubiertos sus pecados. Rm 4,7.

 

Las obras de misericordia son catorce:

San Mateo cap 25, 31-46. «Cuando el Hijo del hombre venga en su gloria acompañado de todos sus ángeles, entonces se sentará en su trono de gloria. Serán congregadas delante de él todas las naciones, y él separará a los unos de los otros, como el pastor separa las ovejas de los cabritos. Pondrá las ovejas a su derecha, y los cabritos a su izquierda. Entonces dirá el Rey a los de su derecha: 'Venid, benditos de mi Padre, recibid la herencia del Reino preparado para vosotros desde la creación del mundo. Porque tuve hambre, y me disteis de comer; tuve sed, y me disteis de beber; era forastero, y me acogisteis; estaba desnudo, y me vestisteis; enfermo, y me visitasteis; en la cárcel, y vinisteis a verme.' Entonces los justos le responderán: 'Señor, ¿cuándo te vimos hambriento, y te dimos de comer; o sediento, y te dimos de beber? ¿Cuándo te vimos forastero, y te acogimos; o desnudo, y te vestimos? ¿Cuándo te vimos enfermo o en la cárcel, y fuimos a verte?' Y el Rey les dirá: 'En verdad os digo que cuanto hicisteis a unos de estos hermanos míos más pequeños, a mí me lo hicisteis.' Entonces dirá también a los de su izquierda: 'Apartaos de mí, malditos, al fuego eterno preparado para el Diablo y sus ángeles. Porque tuve hambre, y no me disteis de comer; tuve sed, y no me disteis de beber; era forastero, y no me acogisteis; estaba desnudo, y no me vestisteis; enfermo y en la cárcel, y no me visitasteis.' Entonces dirán también éstos: 'Señor, ¿cuándo te vimos hambriento o sediento o forastero o desnudo o enfermo o en la cárcel, y no te asistimos?' Y él entonces les responderá: 'En verdad os digo que cuanto dejasteis de hacer con uno de estos más pequeños, también conmigo dejasteis de hacerlo.' E irán éstos a un castigo eterno, y los justos a una vida eterna.»
 

La persona pensante, deduce desde esta fundamentación escriturística que las obras de Misericordia no se las inventó la Iglesia, Ella, la Iglesia las trajo de las Sagradas escrituras y son siete corporales y siete espirituales:

Las corporales son éstas:

 

La primera, dar de comer al hambriento.

La segunda, dar de beber al sediento.

La tercera, vestir al desnudo.

La cuarta, dar posada al peregrino.

La quinta, visitar a los enfermos.

La sexta,  visitar a los presos.

La séptima,  enterrar a los muertos.

Las espirituales son éstas:

La primera, dar buen consejo al que lo necesita.

La segunda, enseñar al que no sabe.

La tercera, corregir al que yerra.

La cuarta, consolar al triste.

La quinta, perdonar las injurias.

La sexta, sufrir con paciencia a los que nos molestan.

La séptima, rogar a Dios por lo vivos y los muertos.

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